En las últimas décadas se ha desarrollado con bastante rapidez una forma de turismo muy particular: paranormal, que se caracteriza por visitar esos lugares en donde se creen habitan fantasmas o suceden cosas extrañas.
Prácticamente todos los países del mundo poseen lugares de estas características, solo algunos de ellos los explotan comercialmente, edificando todo un negocio alrededor de lo paranormal.
Ciertas regiones de la Europa antigua son bastante visitadas por aquellos que aman lo paranormal, ya se trate de investigadores o simples turistas en búsqueda de nuevas aventuras. En América Latina, este tipo de turismo está bastante desarrollado en países como México y Argentina. Mientras que en España, la región de Galicia es uno de los puntales. Hasta el propio Buenos Aires ya cuenta con tours especialmente diseñados para satisfacer los deseos de los amantes del terror.
Te invitamos a experimentar una forma diferente de turismo, que va más allá de la realidad...
sábado, 2 de noviembre de 2013
Destinos que vale la pena visitar en Córdoba
HOTEL EDÉN - LA FALDA
Fue creado en 1897 convirtiéndose en un destino turístico. Allí se alojaron grandes personalidades tanto de la política, las ciencias y las artes del país y el mundo entero.
Se realizan visitas nocturnas, las cuales se basan en testimonios reales que aseguran haber visto o percibido la presencia de espíritus y fantasmas en el Hotel Edén. Se da comienzo con la proyección de un audiovisual que muestra una recopilación de relatos acerca de leyendas urbanas como en fenómenos paranormales relacionados con hechos reales, también aborda la mitología germana que según fuentes especializadas en el tema, se encuentra plasmada en la arquitectura y diseño de este centenario Hotel. Luego, se hace un recorrido totalmente a oscuras junto con el guía dentro de las instalaciones y en las inmediaciones del edificio, estando presente siempre las sensaciones de miedo e incertidumbre por lo que vaya a ocurrir.(duración de la visita: 1,40 h).
HOTEL VIENA- MIRAMAR
La localidad de Miramar, en Córdoba, aledaña a la laguna Mar Chiquita, fue visitada hace un tiempo por los productores del programa estadounidense Ghost Hunter International, quienes descubrieron que el Gran Hotel Viena detectaba la mayor actividad paranormal de Latinoamérica.
Este hotel, cuya estructura se asemeja a la de un hospital, tiene muchas historias para contar. Mujeres mirando por la ventana de la habitación 106, sonidos de fuertes golpes, una persona de seguridad del hotel que falleció hace varios años de forma extraña, así como una niña corriendo por los pasillos, son sólo algunas de las historias de las que se jacta el hotel.
Las visitas guiadas nocturnas al Viena son un imán para los turistas fanáticos de la actividad paranormal.
Cementerio de La Recoleta: historias y leyendas
Un poquito de historia…
La bóveda más visitada
Las tierras en las cuales se encuentra el Cementerio de la Recoleta fueron cedidas por Don Juan de Garay (fundador de Buenos Aires) a un lugarteniente suyo, Don Rodrigo Ortiz de Zárate , en el año 1583.
Muchos años después, se transformó en el primer cementerio público, que se inauguró el 17 de Noviembre de 1822.
Aquí descansan los restos de numerosos personajes históricos, pero lo que realmente lo hace interesante son las historias que se cuentan sobre quienes allí tienen su última morada.
Los hechos pretéritos verídicos conviven de igual a igual con el desenfado de un sinfín de mitos, fantasmas y leyendas alucinantes. Una especie de irreverencia al silencio de los muertos; un eco insistente que ni las cenizas ni el tiempo han podido acallar. Y que retumba entre callecitas y diagonales estrechas, trajinadas por turistas extranjeros y por la banda más numerosa de gatos de la ciudad.
Este cementerio es uno de los más importantes del mundo, siendo considerado un museo al aire libre. Las bóvedas embellecidas por esculturas y vitrales, cautivan al visitante. Sin embargo, podemos descubrir que el paso del tiempo dejó al descubierto a algunos seres que ya nadie visita.
Algunas bóvedas están en gran estado de abandono, debido a que ya no existen sus deudos ni nadie que las cuide, las cuales no pueden demolerse porque los sepulcros son a perpetuidad.
Bóvedas emblemáticas con historias que merecen la pena conocer...
La bóveda de la familia Duarte es la más visitada, ya que su personaje despierta la curiosidad de acudir al lugar donde finalmente después de algunos años de fallecida y de haber deambulado su cadáver por diferentes lugares logró el descanso eterno. En la puerta de acceso siempre hay ofrendas florales y cartas de todos aquellos que la admiraron.
Un enojo que perdura en el tiempo
Salvador María del Carril (vicepresidente del Gral. Urquiza) hombre bastante duro tanto en cuestiones políticas como en la vida conyugal. Por medio de una carta pública que mando a los diarios, comunicó a los acreedores de su mujer que no pensaba hacerse cargo de sus deudas. Su esposa (Tiburcia Domínguez) decidió no volver a hablarle. Durante 21 años convivieron de esa manera. Cuando murió, ella construyó uno de los monumentos “más formidables” del predio. Del Carril está sentado mirando hacia el sur.
15 después, como última voluntad, ella pidió que su busto fuera colocado de espaldas a él. Una muestra en mármol de cómo había sido la vida en común. El enojo fue tan grande, que ella solicitó que el día en que falleciera, su escultura se ubicara en la posición en que se encuentra, donde se los ve dándose la espalda porque seguiría enojada con él, aún después de la muerte.
La dama de blanco
Luz María García Velloso hija del dramaturgo Enrique García Velloso, tenía 15 años cuando murió de leucemia en 1925.
Su madre, deprimida después de la muerte de la hija, obtuvo permiso especial para permanecer junto a esta tumba por las noches. Su bóveda se encuentra a la derecha de la avenida principal de la Recoleta. Allí hay una estatua yacente de una criatura muy hermosa, muerta en su lecho.
La madre, desesperada, durmió durante meses a los pies de la imagen, en un pequeño espacio detrás de las rejas.
A Luz María se le atribuye la leyenda urbana más popular "la Dama de Blanco": un joven se encuentra con una bella chica, la lleva a bailar, ella siente frío, él le presta su saco. Al día siguiente, cuando el joven quiere recuperar su saco en casa de la chica, la madre le comunica que está muerta, enterrada en la Recoleta. El joven va al cementerio y encuentra su saco sobre la bóveda.
La joven que murió dos veces
Dentro de la Recoleta, se alza una escultura que inmortaliza a la joven Rufina Cambaceres, hija del escritor Eugenio Cambaceres, a quien la alta sociedad repudió por haberse casado con una bailarina italiana, Luisa Baccichi. El matrimonio tuvo una única hija y cuando Cambaceres murió, Luisa y la joven Rufina quedaron solas. El 31 de mayo de 1902 Rufina cumplía 19 años, su madre había organizado una gran fiesta. Cuando finalizó el festejo, Luisa escuchó el alarido aterrador de una de las mucamas, corrió a la habitación de Rufina y la encontró muerta tendida en el suelo. Un médico confirmó que había sido un síncope. Al día siguiente, la sepultaron en la Recoleta. Poco después, el cuidador de la bóveda de los Cambaceres, avisó el macabro hallazgo del ataúd de Rufina abierto y con la tapa rota. La versión oficial sugirió un robo, ya que la niña había sido enterrada con sus mejores joyas; pero Luisa vivió el resto de su vida torturada por la convicción de que su hija había sufrido un ataque de catalepsia y fue sepultada viva. Pues la leyenda cuenta que arañando, golpeando las paredes del féretro, logró salir y ver el cementerio desierto. Pero las puertas de la bóveda estaban cerradas. Entonces, víctima de la desesperación, volvió a morir realmente de un ataque al corazón...Por eso, una lánguida estatua la representa con una mano aferrada a la reja de la bóveda, como tratando de abrir inútilmente el picaporte de una puerta.
viernes, 1 de noviembre de 2013
El kilómetro 239 de la carretera maldita
¿Una carretera poseída?
Muchas carreteras del
mundo son tristemente conocidas por la cantidad de accidentes que en ellas
ocurren, pero hay una en Alemania que va más allá, no solo por la cantidad de
accidentes extraños e inexplicables que en ella ocurren , sino porque todos se
producen en un mismo punto que para la gente del lugar esta maldito. El
kilómetro 239.
.
.
Durante muchos años,
los lugareños de las localidades alemanas de Bremen y Bremenrhaven, reclamaron
a las autoridades una carretera decente que uniera las dos comarcas
sustituyendo al antiguo y más que transitado camino existente.
En 1929, ese deseo se
hizo realidad y se inauguró por fin la carretera, ahorrando mucho tiempo en
desplazamientos de los vecinos de ambas localidades. La carretera más que
moderna para la época y muy bien señalizada, rápidamente tuvo gran aceptación y
mucho transito.
Pero algo pasaba. Los
accidentes de tráfico comenzaron a sucederse de manera alarmante. Al principio
se pensó que era por fallo humano, pero las buenas condiciones de la vía, y que
en unos pocos meses la cifra de accidentes llegara a cien comenzó a desatar la
alarma y se la empezó a llamar “carretera de la muerte”.
Pero el pánico
llegaría después, cuando al seguir creciendo los accidentes, se comprobó que
todos ocurrían en el mismo punto kilométrico, el kilómetro 239, lo que le valió
el nombre de “carretera maldita”. Ese punto era un tramo de carretera recta
perfectamente asfaltado y con gran visibilidad.
Las leyendas
comenzaron a dispararse y mucha gente evitaba pasar por la carretera y daba
largos rodeos, aun así, los accidentes seguían, y muchos testigos relataban a
la policía que iban conduciendo con normalidad y al acercarse al kilómetro en
cuestión, “una extraña sensación comenzaba a invadirlos, como si una fuerza
misteriosa poseyera el coche sacándolo fuera de la carretera a pesar de agarrar
el volante con fuerza”.
La policía comenzó a
investigar la zona, y al no encontrar nada anormal, presionados por la gente
del lugar contrataron a un experto en sucesos paranormales llamado Carl Wehrs.
Carl visitó la zona en busca de actividad magnética con una vara de acero en
las manos, pues por la zona pasaba un río subterráneo y Carl achacaba este
fenómeno a la fuerza magnética que el rió subterráneo despedía. Pero al llegar
al km 239, la vara saltó de manera violenta de sus manos como si alguien la
arrojara.
Carl buscó una
solución. Enterró una caja de cobre junto a la carretera, con trozo de cobre en
forma de estrella. La gente estaba segura que esa estrella era parte de algún
conjuro para alejar el demonio que la carretera tenía, y lo cierto es que los
accidentes cesaron de inmediato avivando aún más la leyenda del lugar.Unos días
después la caja fue desenterrada y los accidentes comenzaron de nuevo, por lo
que las autoridades locales repitieron el proceso de enterrar la caja donde se
cree que sigue aún, y desde entonces ningún extraño accidente se ha vuelto a
producir en ese punto.
¿Esa caja contiene un
conjuro como creen los habitantes de la zona que mantiene calmado al demonio
que creen habita en ese punto o es un simple trozo de metal que mantiene el
magnetismo de la zona a raya?. Un misterio que quizás nunca se desvele.
jueves, 31 de octubre de 2013
Suscribirse a:
Entradas (Atom)